Desde la perspectiva de ASINELTE, ¿qué papel tiene el sector eléctrico y de telecomunicaciones en la transición energética y productiva sostenible en Canarias?
Para nosotros, el sector de las instalaciones eléctricas y de telecomunicaciones es fundamental para el desarrollo sostenible, pues no puede concebirse un progreso sin un enfoque adecuado en la energía, base que sostiene hogares, industrias, oficinas, hospitales y centros comerciales.
En Canarias, la penetración de energías renovables es mucho menor que la media nacional, alcanzando solo el 22% y aprovechable entre un 7% y 9%, lo que subraya la necesidad de avanzar hacia un modelo energético más sostenible.
Para ASINELTE, el desarrollo sostenible es una oportunidad laboral: los instaladores eléctricos, formados para impulsar una energía más verde, realizan instalaciones fotovoltaicas, fomentan el autoconsumo y la soberanía energética, incorporan vehículos eléctricos y modernizan sistemas de calefacción y bombas de calor con tecnologías más eficientes como la aerotermia.
No obstante, las redes eléctricas del archipiélago son obsoletas, de las más antiguas de la Unión Europea, lo que limita el aprovechamiento de excedentes de energía y afecta a las inversiones en eficiencia energética, almacenamiento y autoconsumo. La situación en La Gomera ejemplifica este problema: pese a las inversiones en parques eólicos e interconexiones, las infraestructuras de generación, transporte y distribución siguen siendo insuficientes.
Así, el sector de las instalaciones eléctricas y de telecomunicaciones no solo impulsa la transición energética, sino que también evidencia la necesidad de modernizar las infraestructuras para garantizar que las inversiones y avances tecnológicos se materialicen plenamente.
¿Qué importancia tiene la modernización eléctrica y la eficiencia energética para la sostenibilidad?
La modernización de las instalaciones eléctricas y la eficiencia energética en edificios, industrias y servicios es fundamental. En muchas viviendas se priorizan reformas estéticas, como suelos o cocinas, sin atender a la instalación eléctrica, que permanece oculta en paredes, techos o suelos.
La incorporación de electrodomésticos más eficientes, la sustitución de sistemas de gas por electricidad o la implementación de tecnologías como la aerotermia requiere actualizar la instalación eléctrica base, ya que mantener sistemas antiguos limita la eficiencia de los nuevos equipos.
Asimismo, los sistemas de automatización y domótica, que permiten controlar climatización, calentadores o bombas de piscinas desde dispositivos móviles, dependen de instalaciones actualizadas. Mientras en otros países de la Unión Europea esta revisión es habitual al incorporar nuevos equipos, en España aún no está generalizada.
Garantizar una transición energética efectiva y alcanzar la eficiencia energética requiere, por tanto, modernizar primero la infraestructura eléctrica base.
Por otro lado, la digitalización, las redes inteligentes y el autoconsumo están transformando el modelo energético. ¿Cómo están influyendo estas innovaciones en el sector de las instalaciones eléctricas y qué potencial tienen para mejorar la sostenibilidad del sistema energético canario?
El sector de las instalaciones eléctricas desempeña un papel clave en la transformación del modelo energético a través de la digitalización, las redes inteligentes y el autoconsumo. En la provincia de Santa Cruz de Tenerife, más de 230 empresas instaladoras participan activamente en la transición hacia un sistema más sostenible, a pesar del envejecimiento de las redes eléctricas y de las centrales generadoras pendientes de actualización.
Los instaladores han impulsado un cambio visible en el paisaje energético de Canarias, con un notable aumento de paneles fotovoltaicos en viviendas y empresas, reflejo de una mayor concienciación ciudadana. Sin embargo, estas iniciativas no siempre están respaldadas por políticas eficaces que las integren en una estrategia sostenible insular, y muchas soluciones actuales siguen siendo temporales.
Aun así, la digitalización y el autoconsumo ofrecen un gran potencial. La integración de energías renovables con sectores como la agricultura, mediante la agrivoltaica, y el uso de aerogeneradores resultan esenciales para avanzar hacia un modelo energético más eficiente, sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
Para avanzar hacia la sostenibilidad es imprescindible la colaboración entre administraciones y sector privado.
Es fundamental una colaboración estrecha entre administraciones y sector privado para impulsar los proyectos energéticos. El Gobierno de Canarias, los cabildos y los ayuntamientos deben coordinarse mejor, ya que, pese a leyes y planes como la Ley de Cambio Climático, los retrasos administrativos siguen frenando la implantación de renovables, que en Canarias apenas alcanza el 22%.
El sector privado, incluidos inversores y empresas instaladoras, es clave en esta transición, aunque a menudo se ve limitado por trámites burocráticos complejos. Cuando existe coordinación, se logran avances significativos, por lo que resulta imprescindible simplificar los procedimientos.
En este proceso, las empresas instaladoras actúan como el nexo esencial entre la planificación energética y su aplicación real.
Además, las empresas instaladoras son un eslabón clave entre la planificación energética y su ejecución real. ¿Cómo valora el grado de profesionalización del sector y qué medidas considera necesarias para reforzar su papel en la transición ecológica?
El sector de las empresas instaladoras cuenta con un alto grado de profesionalización, resultado de años de formación continua de empresas y empleados, conscientes de que la modernización de los sistemas energéticos constituye su principal nicho de trabajo.
La capacitación incluye cursos periódicos organizados por ASINELTE, en colaboración con fabricantes y proveedores, para incorporar las tecnologías más recientes.
No obstante, uno de los principales retos es la escasez de recursos humanos cualificados. La implantación de la formación profesional dual podría cubrir estas necesidades, pero su desarrollo aún no se ha materializado. La falta de coordinación entre la Consejería de Educación y el Ministerio de Trabajo limita la participación de los alumnos en prácticas, debido a incompatibilidades en certificaciones como la de riesgos laborales o titulaciones aún no disponibles en el momento de las prácticas en empresa, impidiéndoles acceder a obras y proyectos reales, incluidos hospitales y centros de transformación.
Para reforzar el papel del sector en la transición ecológica, es necesario mantener la formación continua y garantizar que los programas de formación dual funcionen de manera efectiva, simplificando los requisitos administrativos y facilitando la incorporación práctica de los futuros profesionales.
Mirando al futuro, ¿cuáles son los principales retos a los que se enfrenta el sector de las instalaciones eléctricas y de telecomunicaciones en Canarias en relación con el desarrollo sostenible?
Actualmente, el sector de las instalaciones eléctricas y de telecomunicaciones en Canarias enfrenta varios retos en relación con el desarrollo sostenible. Tras la recuperación posterior a la pandemia, los nichos de trabajo se mantienen y las agendas de las empresas están cubiertas para 2026, lo que genera un panorama optimista a corto plazo.
No obstante, a partir de 2027 se prevé una posible desaceleración económica que podría afectar al sector. Además, la coyuntura internacional y los factores políticos globales influyen directamente en los precios de la energía, lo que puede repercutir en la viabilidad de proyectos y en la estabilidad del mercado energético.
Otro desafío relevante es la escasez de recursos humanos cualificados, que ya constituye un problema significativo para el sector. A pesar de ello, las previsiones para 2026 son positivas, considerando la demanda de modernización de los sistemas energéticos, la digitalización y la transición hacia un modelo más sostenible, aunque su consolidación dependerá de la capacidad del sector para adaptarse a los cambios económicos y globales.
ENTREVISTA
JUAN ALBERTO GUTIÉRREZ
Presidente de ASINELTE
“Para reforzar nuestro papel, necesitamos que la formación dual funcione efectivamente y con menos trámites”
Fuente: Tribuna de Economía – Desarrollo Sostenible, febrero 2026, Tribuna de Canarias


