Canarias avanza hacia un sistema eléctrico más seguro y resiliente con la puesta en marcha de la interconexión submarina entre Tenerife y La Gomera. Esta infraestructura estratégica permitirá reforzar el suministro eléctrico, reducir el impacto de los llamados ceros energéticos y facilitar la integración de energías renovables en el archipiélago.
La conexión, que se apoya en un cable submarino de alta complejidad tecnológica, une por primera vez los sistemas eléctricos de ambas islas, hasta ahora completamente aislados entre sí.
¿En qué consiste esta interconexión?
El proyecto se basa en un cable submarino de aproximadamente 36 kilómetros de longitud, con tecnología de doble circuito a 66 kV, diseñado específicamente para soportar grandes profundidades marinas. El enlace alcanza alrededor de 1.145 metros de profundidad, lo que lo convierte en un hito de la ingeniería eléctrica europea.
La infraestructura conecta la subestación de El Palmar, en San Sebastián de La Gomera, con la subestación de Chío, en Tenerife, tras un recorrido que combina tramos terrestres y submarinos. La inversión total ronda los 145 millones de euros y ha sido posible gracias a la colaboración público-privada.
El problema de los ceros energéticos
El sistema eléctrico canario es un sistema aislado, compuesto por varios subsistemas independientes. Esta característica lo hace especialmente vulnerable: cuando falla una central generadora o un elemento clave de la red, la isla afectada puede sufrir un cero energético, es decir, una caída total del suministro.
La Gomera ha vivido varios episodios de este tipo en los últimos años. El más reciente ocurrió el 18 de enero de 2026, cuando más de 15.600 usuarios se quedaron sin electricidad durante varias horas. Aunque el suministro se restableció con rapidez, el incidente volvió a poner de manifiesto la fragilidad del sistema insular.
Más seguridad y mayor capacidad de respuesta
Con la nueva interconexión, Tenerife podrá actuar como respaldo del sistema gomero en caso de incidencia grave. Esto no elimina por completo el riesgo de apagones, pero sí mejora de forma significativa la capacidad de respuesta y recuperación ante fallos, especialmente en servicios esenciales como hospitales, centros educativos o infraestructuras críticas.
Además, la unión de ambos sistemas aporta mayor estabilidad a la red y reduce el aislamiento eléctrico de La Gomera.
Un impulso a las energías renovables
Más allá de la seguridad del suministro, el cable submarino abre la puerta a un modelo energético más sostenible. La interconexión permite gestionar mejor los excedentes de generación renovable, como la energía eólica, y avanzar hacia un sistema más flexible y eficiente.
Este tipo de infraestructuras son fundamentales para acompañar el crecimiento de las renovables, siempre junto a inversiones en redes, almacenamiento y modernización de las instalaciones existentes.
Una solución importante, pero no definitiva
Desde el sector eléctrico se insiste en que este enlace no es una solución “mágica”. La seguridad energética también depende de la renovación de las redes interiores, del mantenimiento, de la digitalización y de la formación de profesionales cualificados. La interconexión es un gran paso, pero debe ir acompañada de una planificación integral del sistema energético canario.
El papel del sector de las instalaciones eléctricas
Desde ASINELTE, este proyecto se valora como un ejemplo claro de cómo la inversión en infraestructuras estratégicas, unida al conocimiento técnico y al trabajo de las empresas instaladoras y mantenedoras, es clave para garantizar un suministro eléctrico seguro, moderno y alineado con la transición energética.
Seguiremos atentos a la evolución del sistema eléctrico en Canarias y a las medidas que refuercen la estabilidad y la calidad del servicio en todas las islas.
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Telenoticias 1 – 05/02/2026 (Televisión Canaria)


